Además de higienizarlo, es una actividad especial para que tu hijo se relaje y se vincule con vos. El baño es un momento
placentero para los bebés, y será aun más especial si aprovechás para hablarle, cantarle o jugar con él. En el mercado podrás encontrar una gran variedad de juguetes especialmente creados para jugar en el agua.
No siempre le gusta la experiencia desde el principio. Al percibir la piel sin su ropa puede sentirse desprotegido y es probable que se queje o llore. Por eso, es bueno ir acostumbrándolo de a poquito, con baños cortos, con el agua calentita, cuando todavía no esté muy cansado o con hambre. A medida que pase el tiempo lo va a empezar a disfrutar cada vez más y va a pretender baños más largos.
Como los primeros días son los más complicados, porque vos estás todavía muy cansada, o te sentís inexperta, o tal vez tu recién nacido te dé sensación de fragilidad, lo ideal es que lo bañes en compañía del papá. Te ayudará a sostenerlo y a alcanzarte el jabón neutro, la toalla, o lo que necesites. De paso le darás la oportunidad a él de estar con su bebé. Acordate que para el papá, el vínculo con su hijo, no es tan natural como se ve en la díada mamá - bebé.
- Te acercamos los siguientes consejos para tener en cuenta
¿Dónde? Elegí un lugar templado para que no pase frío. En ocasiones, está bueno encender un radiador o un calefactor unos minutos antes para preparar el ambiente. Tené en cuenta también que la temperatura del agua debe ser aproximadamente de 35ºC. En el mercado podrás encontrar termómetros especiales para el agua. Y sino a la vieja usanza, sumergiendo el codo de tu brazo, como hacían nuestras abuelas. Entonces, si para vos está bien, para tu bebé, también.
¿Cómo? Te conviene sostenerlo con el antebrazo (como si estuvieras alzándolo) cuidando siempre que la cabecita esté bien afuera del agua y usar la mano libre para higienizarlo. La colita puede estar apoyada en la bañerita. Pero siempre con tu mirada atenta para evitar que se resbale o deslice hacia abajo. Primero le pasarás el jabón por su panza, sus piernas y sus brazos. Para la espalda, podrás sentarlo prestando mucha atención a la ubicación de la cabecita. Cuando son chiquititos necesitan mucha contención y lo notarás más tranquilo si se siente bien agarrado por vos. Ya habrá tiempo para acostarlo en la bañerita anatómica, usar las reposeritas o flotadores que se suelen encontrar para bañarlos.
¿Cuándo? El horario más práctico es cerca de la hora de dormir, ya que el baño los relaja y colabora para que concilien el sueño. No intentes bañarlo cuando tiene mucho hambre, llorará, se pondrá más ansioso y todos terminarán nerviosos.
¿Con qué? Dejá a mano todo lo que puedas necesitar para ese momento. Por ejemplo: jabón de glicerina o jabón neutro, esponja, toallón, talco, hisopos, peine y lo que necesites para vestirlo como la ropa y el pañal.
Un consejo: para limpiar sus oídos, Estrella te recomienda usar sólo hisopos de seguridad. Podrás limpiar fácilmente el pabellón auditivo de tu bebé con la tranquilidad de que el hisopo entre en el oído en su medida justa.
¡No te olvides de pedirle a algún familiar que te saque fotos!