Se estima que, promedio, en la Argentina un 25% de partos al año se realiza por cesárea; es decir, el nacimiento ocurre a través de una incisión abdominal quirúrgica. La decisión de que el parto no sea por vía baja puede deberse a distintos factores relacionados con la salud de la mamá, para evitar riesgos en la salud del bebé, con la evolución en el trabajo de parto o nacimiento, con la ubicación de la placenta o el cordón umbilical, entre otros.
En tanto, las cesáreas se han vuelto procedimientos comunes y muy seguros, tanto para la madre como para el niño, disminuyéndose sustancialmente las complicaciones serias relacionadas con dicho parto. Por lo tanto, la mayoría de las mamás y sus bebés tiene una recuperación óptima y rápida. Con el propósito de agilizar dicha recuperación, algunos médicos recomiendan a las madres que comiencen a realizar pequeños movimientos, a medida que se vaya calmando el dolor.
De esta manera, las mujeres que tienen partos por cesárea, a menudo, pueden tener partos por vía baja en los embarazos posteriores. Obviamente, cada situación presenta sus particularidades, por lo cual será necesario atender y respetar las indicaciones realizadas por el médico obstetra, y tomar conciencia de que no deja de ser una intervención quirúrgica.
Durante las primeras semanas, la mamá necesitará más ayuda de su pareja para realizar sus tareas habituales. Por otro lado, será imprescindible que se hidrate y realice una dieta saludable para poder recuperarse con mayor rapidez, y amamantar a su bebé sin complicaciones.
En tanto, al cabo de un mes, aunque previamente obteniendo el apto médico, la mamá podrá retomar paulatinamente la actividad física, de manera suave y regular, con la serenidad de haber dado a luz, de la manera más saludable posible, tanto para su bebé como para ella.
Mantenerse activa a través de la gimnasia le permitirá a la mamá tonificar los distintos grupos musculares, corrigiendo de esta manera hábitos posturales incorrectos, mejorando la figura y fortaleciendo específicamente los músculos del piso pelviano. Asimismo, le posibilitará mejorar la circulación sanguínea, regular la presión arterial, y el azúcar en sangre, entre los principales beneficios.
Consejos para una buena recuperación luego de una cesárea:
- Descansar lo máximo posible los primeros diez días.
- Si aumentan las pérdidas (loquios) luego de una cesárea es que la reciente mamá se está moviendo más de lo que debería. En ese caso, tendrá que recostarse para descansar.
- Recurrir a una alimentación rica en fibras que facilite la digestión y evite la constipación que trae aparejados inflamación y dolor en la zona.
- No levantar objetos pesados. Pedirle al papá que levante al bebé de la practicuna los primeros días.
- Estar atenta a su estado general. Llamar al médico si levanta fiebre.
- Consultar al médico a partir de cuándo puede mojar la herida. En muchos casos, los profesionales recomiendan tapar la zona de la operación con una bolsa plástica y cinta adhesiva hasta que los puntos hayan sido removidos.
- Algunos profesionales recomiendan una faja elástica de aproximadamente 30 centímetros de ancho que se coloca desde la pelvis hasta el ombligo (como un cinturón) para que sostenga la zona de la herida y facilite la movilidad de la mamá. Es importante que sea el médico quien aconseje el tipo de faja a utilizar.
- No realizar ejercicio hasta que el profesional no de el alta médica.
Asistida por un Profesor en Educación Física, comprobará cómo, poco a poco, recupera su silueta anterior, y la fortaleza de aquellas zonas del cuerpo que mayor exposición tuvieron durante el parto.
Con la colaboración de la Lic. Mariela Villar (UNLP)
Directora de Espacio Activo - Embarazo Activo
www.eactivo.com.ar