
Uno de los datos que se utilizaron para confirmar la situación actual de las mujeres madres es el aumento en las tasas de separaciones y/o divorcios (180% en veinte años: 423 mil argentinos/as estaban separados o divorciados en 1980, 880 mil en 1991, y 1,2 millones en 2001)
En el cuidado cotidiano de los hijos, las mujeres asumen la responsabilidad a edades más tempranas que los hombres, y mientras ellos lo hacen siempre acompañados, ellas lo hacen cada vez más solas.
En la etapa de la adolescencia y juventud (14 a 29 años), en promedio los hombres permanecen más tiempo en condición de hijos que las mujeres, mientras que ellas duplican las probabilidades de asumir la maternidad (convivir con hijos) con relación a los varones: el 28,1% de las mujeres de esa edad son jefas de hogar o cónyuges, incluso el 18,4% convive con hijos, porcentajes que disminuyen al 20% y 11,6% entre los hombres.
A su vez, las mujeres tienen su primer hijo en promedio dos años antes que los hombres: a los 23,2 años y 25,1 años de edad, respectivamente. Diferencia que se extiende a tres años en el caso de las mujeres y de los hombres que se encuentran en situación de máxima pobreza (indigencia): ellas son madres en promedio a los 20,7 años y ellos a los 24,3 años.
Una de las características más distintivas entre las mujeres y los hombres es que ellos están siempre acompañados cuando hay hijos en el hogar, mientras ellas están cada vez más solas frente a su maternidad: el 15,9% de las mujeres con hijos viven sin pareja estable, y solo el 2,4% de los varones lo hacen. Esto significa que las mujeres sobrellevan casi exclusivamente las responsabilidades de crianza y cuidados cotidianos de los hijos cuando se separan, divorcian o son madres solteras.
Esta organización familiar de “mujeres solas con hijos a cargo” se duplicó en los últimos veinte años en la Argentina: en 1985 el 6,7% de las madres se encontraban sin una pareja estable, mientras que en 2006 el 15,9% están en esa situación.
Particularmente, son las madres más pobres las más solas: viven en hogares monoparentales con hijos el 30,9% de las madres indigentes, el 17,8% de las que se encuentran en situación de pobreza, y el 13,5% de las no pobres. Estas mujeres, que enfrentan solas la maternidad luego del divorcio o separación y están altamente exigidas por la responsabilidad que deben enfrentar, la mayoría de las veces no cuentan con los recursos económicos y educativos para ejercer su doble rol de madres solas y proveedoras económicas exclusivas del hogar. (Milosavljevic, 2007: 149). 8
Las desventajas que sufren las madres superan su individualidad, porque al ser ellas las principales responsables del cuidado de sus hijos dichas desventajas afectan la calidad de los cuidados que estos reciben.
Existe entonces un desafío pendiente muy importante: instalar en la agenda social la discusión de cómo la sociedad considera justo garantizar la reproducción social. No puede existir desarrollo y bienestar social si existen diferencias entre hombres y mujeres, entre madres y padres, y entre niños que nacen en hogares cuyo núcleo conyugal está completo o incompleto.
Estas desigualdades en la conformación y el desarrollo del contexto familiar en el que nacen y crecen los niños y niñas plantean retos importantes al diseño de las políticas públicas en este país. En este sentido, la agenda social actual debe prestar especial atención a las mujeres en situación de mayor vulnerabilidad social, a fin de evitar la reproducción de las condiciones de pobreza con sus hijos e hijas.
Es responsabilidad de la sociedad, y en especial del Estado, colaborar con el desarrollo de laautonomía familiar para ejercer en libertad el derecho de procrear y criar hijos e hijas.
También, apoyar a las mujeres que desean ser madres para que puedan tener una vivencia saludable y gratificante de su maternidad. Estas son parte de las demandas familiares que una sociedad justa y equitativa debiera poder satisfacer.
Fuente: Newsletter del observatorio de la Maternidad n°39
Para conocer más sobre el Observatorio de la maternidad, ingresa aquí