Si compramos comidas elaboradas es fundamental observar las condiciones higiénicas del local, de las personas que están en contacto con los alimentos y del tratamiento que les hacen. Es imprescindible que se observen hábitos de higiene (no toser, fumar o estornudar sobre los alimentos).
Cuando compramos alimentos o productos frescos deben estar exhibidos en lugares refrigerados. En cuanto a los congelados, el freezer debe presentar la característica nube de frío.
En el momento de realizar las compras lo mejor es seleccionar los alimentos frescos al final para evitar que permanezcan mucho tiempo a temperatura ambiente.
Para elegir las carnes y pescados:
- Descartar las carnes rojas que tengan mal color y olor.
- Los pescados frescos deben tener los ojos brillantes y salientes, la carne debe ser firme y consistente (si presionamos con un dedo debe ofrecer resistencia y no quedar marcado el mismo), las escamas bien adheridas a la piel.
- En todos los productos frescos o envasados es importante corroborar que los envases estén en buenas condiciones y verificar la fecha de elaboración y vencimiento.
- Los alimentos enlatados deben estar en perfectas condiciones (evitar comprar las abolladas, oxidadas, golpeadas o hinchadas), el alimento en el interior no debe tener color y olor raro.
Luego de haber realizado las compras es importante que, antes de almacenar los alimentos, ya sea en la heladera o en alacena, los envases sean higienizados.