En las últimas décadas se produjeron transformaciones demográficas, sociales y culturales que afectaron el proceso de formación de la familia: las tasas de nupcialidad están en descenso, se incrementó la proporción de uniones consensuales, aumentó la edad al contraer el primer matrimonio, y se ha producido un aumento en las tasas de divorcio.
Hoy de cada diez madres, cinco están casadas, tres conviven con sus cónyuges en vínculos informales, y dos están solas.

Estos cambios indudablemente modifican el contexto en el que crecen los niños, porque el ámbito familiar en el que crece está cambiando.
Uno de cada cinco niños/as que nacen en la Argentina vive con un solo progenitor, generalmente la madre.
El auge de la consensualidad
Aunque el matrimonio siga siendo la forma más frecuente de familia, cada vez son más las uniones consensuales: en veinte años se incrementaron un 200%.
Se registraron 1,3 millones de argentinos/as en uniones de hecho en 1980; 2,4 millones en 1991, y 3,9 millones en 2001.
Si bien la unión consensual ha aumentado y se ha difundido entre los distintos sectores sociales, persisten importantes diferencias entre quienes son más proclives a convivir en uniones informales en contraposición a quienes optan por casarse legalmente.
Según los datos registrados por El Observatorio de la Maternidad, muestran que la cohabitación es más frecuente entre las madres de niveles socioeconómicos bajos, con escasos años de educación formal.
El 70,2% de las madres no pobres que conviven con su cónyuge están casadas, porcentaje que disminuye al 55,4% entre las madres pobres y al 46,0% entre las madres indigentes.
En la ciudad de Buenos Aires el 66% de los recién nacidos son de parejas extramatrimoniales.
El crecimiento de las tasas de divorcio
Junto con la tendencia ascendente de los vínculos consensuales se ha producido un incremento en la inestabilidad de las uniones conyugales.
las tasas de separaciones y/o divorcios han aumentado un 180% en veinte años: 423 mil argentinos/as estaban separados o divorciados en 1980, 880 mil en 1991, y 1,2 millones en 2001.
En 1985, el 4,1% de las mujeres con hijos estaban solas (separadas o divorciadas), mientras que en 2006 el 9,6% de las madres lo están.
Estos datos alarmantes corroboran que los hijos no son garantes de la solidez de la unión de los padres.
Fuente:
Fundación Observatorio de la Maternidad