Además, les propusimos la lectura de una nota publicada en la revista Sophia "Y yo...¿dónde quedé? Muchas mamás se hicieron eco del debate y nos enviaron un montón de comentarios dignos de reproducir. He aquí el de
Mariana Zotto De Fernandez.
"¡Me encantó esta nota! Les cuento que soy mamá, empleada, ama de casa y socióloga. Mi nena tiene 2 años. La carrera la terminé estando embarazada.
Para mí, ser madre me potenció. Sentí que perdí muchas de mis "libertades" y voy a tener que postergar muchos de mis proyectos como socióloga. Pera esta postergación, es para encontrar un equilibrio. Mi hija no me limitó, me potenció. Eso sí, no tengo momentos ni para dormir. Pero no hay felicidad más grande que llegar a mi casa y ver a mis dos amores, mi marido y mi nena, por ahora (en futuro seremos más).Y no vivo en una burbuja. Me siento reflejada en todos los comentarios que leí, especialmente en los que hablan sobre la culpa, parece que todo es poco, que en el tema de ser madre no hay francos, ni vacaciones. Pero todo tiene un límite, si uno quiere.
De estudiante había leído a Simone de Beauvoir, me había sentido que mi proyecto de ser madre y profesional no era compatible. Pero en el transcurso de estos años, con el titulo más importante que me otorgó Dios, me di cuenta que una madre solo entiende los proverbios, "dar sin esperar nada a cambio", "ama a tu prójimo", "sirve de corazón" y otros. Que me hace pensar que solo un ser, se engrandece como tal, cuando vive en pos de otro. Y solo una madre puede entenderlo. Si se pudiera comprender esto hasta la sociedad mejoraría.
Y creo que la capacidad para saber cuándo hay que tomarse un tiempo, parar y contemplar, solo la tiene la mujer. También, el dar constantemente hace mal. Porque sino formaríamos personas egoístas que no entienden que son también responsables, desde su más tierna edad, del dar, negar un poco de lo que le toca, para otro. La responsabilidad no recae en una persona.
Las madres tienen deseos y proyectos. Pero, lo hermoso de la profesión llamada mamá, que su prioridad no está en su persona, sino que esta puesta en engrandecer a otros.
Que, lo nuestro, es postergar, no eliminar deseos. Porque sino el ser madre seria frustrante.