La chica Tarantino por excelencia es versátil: pasa de la morocha de Tiempos violentos a la rubia de Kill Bill que se debate entre el cielo y el infierno sin problema alguno. "Nunca podría identificarme con lo diabólico, pero sí con lo versátiles que han sido hasta ahora mi vida y mi carrera. Siempre estuve corriendo de una cosa a la otra, siempre probé de todo. Y ha sido eso, más que la lucha entre el bien y el mal, lo que creo que hizo que se viera en mí esta dualidad entre ángel y demonio"
Sin embargo, en medio de su carrera artística decidió ser madre junto al actor Ethan Hawke. “Mis hijos están en una buena edad para disfrutarlos, ya que Maya tiene 11 y Levon, 7, y su relativa independencia hace que ahora sea capaz de conciliar su crianza con el trabajo.”
Ahora comprometida con el magnate Arpad Busson, dice tener tiempo para sembrar bulbos de tulipán y podear los rosales de su casa. "Puedo decir que, con 39 años, mi rol favorito es el de madre que adora su paz hogareña. " Confiesa que tiene tiempo para cocinarle a sus hijos y terminar de leer alguna novela que haya caído en sus manos. "El actual debe de ser el primer momento desde mi adolescencia en el que tengo tiempo de entregarme al placer de leer un libro sin grandes sobresaltos ni interrupciones", dice.
Sus padres que la llamaron Uma Karuna en homenaje a dos deidades budistas, supieron ver la pasión de su hija por la actuación y con sólo 15 años (y un metro ochenta) la enviaron a Nueva York. Triunfó tres años más tarde con su primer papel importante en Hollywood, como la intrépida Cécile de Volanges en Relaciones peligrosas, el filme donde se atrevió, incluso, a hacer un recordado desnudo.
Después de ese éxito inaugural, Uma estuvo varias veces nominada al Oscar. Aunque finalmente no lo ganó, ni lo ganaría nunca a pesar de sus originales participaciones en la piel de la vengativa novia Beatrix Kiddo, Thurman asegura que la estatuilla dorada no figura en la lista de sus prioridades.
"Si el Oscar se da alguna vez, sería maravilloso para mi carrera, pero honestamente no vivo pensando ni en ese ni en ningún otro premio. Mi vida es mi vida, y a mi trabajo lo pienso sobre la base de la inspiración", asegura.
Mientras ese día llega, Uma tiene varias ambiciones frustradas o postergadas que reivindicar. Una es rodar la tercera parte de Kill Bill, que Tarantino confirmó que no se hará hasta 2014, y la otra es viajar a la Argentina. "Tenía todo preparado para ir la Navidad pasada a Buenos Aires, pero el trabajo me impidió concretar ese viaje, que absolutamente todo el mundo que conozco me ha recomendado hacer. Pero aunque no pude aquella vez, ese gusto sí me lo voy a dar... No soy de quedarme con las ganas"
Fuente: La Nación