Son las ocho de la mañana de un lunes. Javier avanza a paso de hombre por uno de los carriles de la autopista. Vive lejos de la ciudad y llegar diariamente desde su casa al centro se ha transformado en una verdadera odisea. Un kilómetro más atrás, Susana está “atrapada” en su auto. Enciende la radio para dejar de escuchar las bocinas y los gritos de los otros conductores. Varias cuadras más lejos, Raúl no tiene más remedio que empujar bruscamente para poder entrar en el tren. El viaje demanda una hora. Una hora que equivale casi al infierno: aprisionado por otros pasajeros, hace calor y casi no puede respirar. En un barrio cercano, María corre torpemente. Si no se apura, perderá el ómnibus que la lleva al trabajo. Y, a pesar de que el día comenzó apenas hace un par de horas, ya se siente cansada: su hijo más pequeño amaneció con fiebre y no puede ir a la guardería. Su esposo espera en casa hasta que llegue la abuela para cuidar al bebé. Estas cuatro personas no se conocen pero tienen una fantasía común: si al menos pudieran trabajar algunos días desde su casa, sus vidas serían mucho más simples. Y si bien sus historias pertenecen a la ficción, lo que ellos anhelan es hoy posible y tiene un nombre concreto: teletrabajo.
El teletrabajo es una nueva forma de trabajar, que nace gracias al avance de las tecnologías de información y comunicación. Esta modalidad permite desarrollar tareas laborales desde lugares diferentes a las habituales sedes de trabajo. Ya que, con sólo tener una línea telefónica, una computadora y conexión a Internet, una persona puede realizar parte de su trabajo desde cualquier sitio, sin necesidad de viajar largas horas, estar mucho tiempo fuera del hogar o cumplir horarios poco flexibles.
Lo que importa en el teletrabajo no es dónde se realizan las tareas sino el resultado y los objetivos que se logran. De esta manera, los individuos pueden trabajar de una manera que balancea mejor sus responsabilidades familiares y profesionales.
Además, el teletrabajo genera nuevas oportunidades de empleo para las personas con problemas para trasladarse, que viven lejos de la oficina o con un viaje dificultoso; también para aquellos que requieren un horario más flexible, por estar al cuidado de hijos pequeños o personas mayores.
Por otra parte, para las empresas, el teletrabajo implica una importante reducción en los gastos de infraestructura y una mejora sustancial en la motivación y el compromiso de los empleados hacia la compañía. Los empleados también perciben importantes ahorros en sus costos de traslado, almuerzo y vestimenta. También significa importantísimos ahorros de tiempos de viaje, por ejemplo, una persona que tiene dos horas de viaje por día, si teletrabajara 4 días a la semana, tendría el equivalente a 40 días de vacaciones al año! Por último, la sociedad también se beneficia del teletrabajo al evitar congestionamientos en las horas pico, reduciendo así los niveles de contaminación, accidentes de tránsito y otros inconvenientes.
En síntesis, el teletrabajo puede conciliar los objetivos empresarios con las aspiraciones del los empleados y con las necesidades de la comunidad
Pros y Contras
A pesar de sus beneficios, el teletrabajo implica romper paradigmas y encarar un cambio fuerte en el estilo de conducción y la cultura empresaria, tarea que no siempre es sencilla porque, a veces exige lidiar con la resistencia y el escepticismo de los supervisores. En los individuos puede producir aislamiento, falta de identificación con la empresa, distracción, adicción al trabajo.
Para amortiguar y disminuir estos factores es importante contar con un programa de teletrabajo correctamente diseñado e implementado. Esto significa que el teletrabajo va más allá de la tecnología o de mandar a la gente a trabajar a su casa o de una simple iniciativa de reducción de costos: el teletrabajo es una estrategia corporativa. Y por tal motivo debe ser encarada también desde el punto de vista de la persona, con profesionalismo y profundad a través de un programa formal de teletrabajo que posea objetivos concretos y mensurables.
El teletrabajo es una tendencia creciente y constante que muchas veces comienza por las mujeres que habitualmente viven el desafío de compatibilizar las exigencias familiares con las responsabilidades profesionales. El teletrabajo hace que estos dos mundos vuelvan a encontrarse sin tironeos ni tensiones y así, los tantos Raúl, Susana, Javier y María que relata esta nota puedan trabajar con mayor plenitud y satisfacción.
Telework & Business Intelligence