La madera es un material noble que nos rodea en todos los ambientes de nuestra casa: puede ser en una puerta, en una repisa, en una cama, en una escalera, y más. Si bien los objetos de madera suelen durar muchos años, es necesario darles un tratamiento especial para que la humedad y el uso diario no los afecte. Para lograr esto, el barniz es la mejor opción que tenemos.
Barnizar los muebles y las superficies de madera tiene múltiples beneficios. Además de sus propiedades protectoras, el barniz facilita la limpieza porque da un acabado suave e impermeable. A su vez, lo podés usar como herramienta decorativa ya que, por medio del barniz, conseguís bellos matices de color y texturas diversas.
La aplicación de barniz suele ser un proceso aburrido por eso materna te acerca la Guía práctica para barnizar maderas que te ofrece Sinteplast.
Limpieza de la superficie:
En maderas nuevas. Limpiar todo resto de gratitud o suciedad trapeando con Disolvente Siterras. Para eliminar restos de resinas, lo mejor es lavar la superficie con un trapo embebido en thinner. Restos de cal o de cemento podrán ser retirados con mayor facilidad, sin lastimar, sin dejar marcas en la madera, si tratás la zona con solución de ácido muriático al 20% en agua. Luego, enjuagá.
En maderas barnizadas. Si el barniz anterior está en buen estado, trapeá la superficie con Disolvente Sinterras para desengrasarla. Luego pasale suavemente una lija fina, en el sentido de las vetas, para matar el brillo y mejorar el mordiente. Eliminá el polvillo resultante volviendo a trapear.
En el caso de que el barniz anterior se encuentre quemado, cuarteado, o en proceso de pelamiento, y que la madera presente las típicas manchas o decoloraciones causadas por la presencia de hongos y humedad, es conveniente eliminar totalmente el barniz mediante el uso de Remoplast Removedor Gel, aplicándolo con pincel. Las manchas y decoloraciones se eliminan tratando la superficie con una solución de sal de limón concentrada (dejar actuar un par de horas y enjuagar abundantemente cepillando la superficie). De esta manera se obtendrá una superficie con color parejo.
Preparación de la superficie:
En maderas nuevas o absorbentes, aplicar una primera mano de barniz seleccionado bien diluido (en una relación de dos a uno o de uno a uno, dependiendo de la porosidad de la madera). Cuando pinceles, hacelo siguiendo el sentido de las vetas de la madera. Dejá secar la superficie de seis a ocho horas. Luego, utilizá una lija finita para elimiar asperezas y lograr una mejor nivelación.
El polvillo resultante se elimina trapeando con Sinterras.
Terminación de la superficie:
Mezclá el barniz con movimientos ascendentes hasta lograr uniformidad de viscosidad.
Aplicá la primera mano de barniz con pincel, rodillo o soplete con la mínima dilución posible de manera de dejar mayor espesor.
Dejá secar ocho horas en condiciones ambientales adecuadas.
Luego, lijá suavemente con lija fina en el sentido de las vetas para eliminar impurezas y mejorar el mordiente.
Para limpiar el resto de polvillo, utilizá un trapo húmedo.
Para mejor la terminación de la superficie aplicá dos o más manos (depende de tu paciencia y de la apariencia que desees).
Tip de color: para otorgarle color podemos recurrir a las Tintas Poliuret, agregándoselas al barniz o aplicándolas directamente sobre la madera mediante la utilización de un trapo o pincel. La intensidad del color deseado depende de la concentración de las tintas.
Ahora, ¡a barnizar!
