Si estás dispuesta a hacerlo, un método muy divertido para decorar el cuarto de tus chicos es haciéndolos participar (dependiendo de sus edades, obvio). Es decir, ellos te dirán los colores que quieren, los muebles, qué juguetes prefieren, etcétera. Pero si sólo utilizamos sus ideas puede ser que el dormitorio termine siendo un caos: una pared de cada color, la cama con forma de auto de fórmula uno y una lámpara de Superman. Por esto, lo mejor siempre es buscar el equilibrio. No desprecies las ideas de tus chicos usalas y combinalas con lo que a vos te parezca más apropiado, así, conseguirán un cuarto muy divertido con el que todos queden felices.
Un concepto muy importante es que las habitaciones infantiles no son para toda la vida. Por eso no te conviene gastar mucha plata en la decoración ya que, al cabo de unos años, vas a necesitar reformular todo el diseño.
Tips de decoración divertidos
A los niños les encanta pintar las paredes con marcadores, lápices, lapiceras, crayones; ¡con cualquier cosa que escriba y arruine la pintura soñada! Pero materna te propone una solución práctica y original para evitar esos rayones odiosos: podés encastrar una pizarra grande en una de las paredes y dejar que tu hijo libere su imaginación en ella. Una pizarra se puede conseguir en tiendas de decoración, librería o afines; y allí mismo podés pedir que la recorten del tamaño que quieras. Para que quede más linda, te conviene ponerle un marco de colores.
Si te gusta la idea pero no te animás a ponerla en práctica, también podés recurrir a las láminas de corcho. Las martillás en la pared, y sobre ellas pinchás todos los dibujos de tus nenes, fotos, pósters, y más. Es una forma pintoresca de exponer las imágenes que más te gusten.
Para almacenar los juegos y jueguitos de tus hijos, las cajas son la mejor opción. Podés comprarlas o hacerlas en casa. Atrevete con los distintos tipos de cajas que existen para hacer un cuarto mucho más divertido: mezclá texturas (mimbre, cartón, plástico, etcétera), colores y tamaños.
Para jugar con la altura del cuarto, podés colgar banderines. Si no los conseguís, ¡son muy fáciles de hacer! Sólo hay que comprar telas divertidas, cortar triángulos y unirlos con una linda soga. Despende de los colores y géneros que uses serán funcionales a las distintas decoraciones.
Por lo que ves, las opciones son infinitas. El único límite es tu imaginación y tus ganas de divertirte decorando. Animate y junto a tus niños creen un cuarto feliz que los refleje.
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