De 3 a 9 años
Objetivo: “El amor y el cuidado de la naturaleza deben transmitirse desde temprano. Con la naturaleza convivo y es mi amiga. Por eso, la cuido –explica Gamboa de Vitelleschi–. La naturaleza se valora y se disfruta desde la investigación, desde la exploración y a través de la propia experiencia”.
La autora sugiere los siguientes juegos:
•Hacerle preguntas al Sol. Las que surjan, sin ninguna premisa, de manera libre.
•Jugar a medir árboles. Según la edad, con un centímetro o una regla, comparándolos quizá con nuestra altura. Surgirán preguntas como éstas: ¿Qué árbol es? ¿Cuándo lo habrán plantado? ¿Se le caen las hojas? Si son más grandes, ¿por qué a veces los talan?
•Empezar con un “sabías qué” o con “por qué”. ¿Sabías que el perro come de forma diferente del elefante? ¿Por qué iluminan las luciérnagas? ¿Cuántas patas hay en un corral donde hay dos jirafas?
•Jugar a las comparaciones. ¿Qué es más grande, el Sol o la Tierra? ¿Qué formas tienen las nubes? ¿Las comparamos con animales?