Como por ejemplo, la ropa del bebé o los uniformes escolares de los chicos que son usados a diario y por consiguiente se ensucien y deben ser lavados diariamente. También sufren el proceso de desgaste por restos de jabón en polvo (sustancias orgánicas residuales) que quedan depositados en los tejidos de las prendas, que en muchos casos pueden provocar reacciones alérgicas en la piel de las personas. Los casos más notorios son los bebés, por su delicada piel, exponiéndola al roce de la prendas y provocándole alguna reacción.
Centrifugar la ropa lavada en un Koh-i-noor, reduce al mínimo la probabilidad que esto suceda, ya que su velocidad de giro es 3 veces más poderoso que el centrifugado de cualquier lavarropas automático, extrayendo las sustancias residuales luego del proceso de lavado o dejándolas con la humedad necesaria para su planchado, sin necesidad de exponerlas a las impurezas del aire o la exposición del sol y conservando su color y brillo original. Se necesitan solamente 3 minutos en el proceso de centrifugado para ahorra horas y más horas de ropa tendida. Lo bueno del Koh-i-noor es que se puede centrifugar cualquier tipo de prendas, hasta las más delicadas como la ropa de bebé.
Por eso cada vez que laves a mano o en cualquier lavarropas, pasa todo por el Koh-i-noor y la ropa estará disponible cuando la necesites y lucirá siempre como nueva.
