Ambas organizaciones anunciaron en Francia que los campos electromagnéticos generados por las radiofrecuencias de ese tipo de dispositivos se consideran "posiblemente carcinogénicos para los humanos" y se clasifican, por ello, en la categoría "2B".
“Luego de analizar la evidencia existente, llegamos a la conclusión de que existe un aumento en el riesgo de contraer Glioma, un tipo de cáncer maligno en el cerebro por el uso de los teléfonos celulares”, sostuvo el Dr. Jonathan Samet, responsable del panel de estudio y director de medicina preventiva en la University of Southern California, Keck School of Medicine.
Christopher Wild, director de la IARC, añadió que, "dadas las potenciales consecuencias de estos resultados y de esta clasificación para la salud pública, es importante que se investigue más a largo plazo el uso intensivo de celulares".
"A falta de esa información, es importante tomar medidas pragmáticas para reducir la exposición a aparatos como los manos libres o de envío de mensajes de texto", agregó Wild.
La IARC estima que existen 5.000 millones de personas que tienen teléfonos celulares. La exposición al teléfono celular sobre todo apoyándolo en la oreja incrementa de forma muy importante la posibilidad de desarrollar un Glioma. Los chicos son los que tienen más riesgos, ya que la exposición comienza desde muy pequeños cuando sus cráneos son todavía más delgados que el de un adulto.
¿Cómo disminuir los riesgos?
La utilización de un accesorio de manos libres o el envío de mensajes de texto en lugar de grabar mensajes de voz, minimiza diez veces la exposición a las ondas electromagnéticas.