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Los hijos ¿Cómo influyen en la vida de las mujeres y de los hombres?

El título parece una pregunta filosófica, pero no lo es, al menos en esta oportunidad. El Observatorio de la Maternidad publicó en el anuario correspondiente al año 2010, un informe que revisa un conjunto básico de indicadores que arroja una perspectiva general sobre la situación de las mujeres y de los hombres de 14 a 49 años de edad en la Argentina, según posición de parentesco que ocupan en el hogar y distinguiendo si en él viven o no hijos e hijas.

 

 

El objetivo primordial fue conocer cómo influyen los hijos en las oportunidades y capacidades básicas que tienen ellas y ellos para desarrollar sus proyectos de vida, y, a partir de allí, profundizar en la comprensión del contexto familiar y social en el que se producen la maternidad y la paternidad, y detectar aquellos obstáculos o necesidades que necesitan ser resueltos para que su vivencia sea compartida y redunde en mejores cuidados para los hijos.

 

 

 

 

 

Del estudio realizado se desprenden tres hallazgos principales:

 

 

  1. pese al avance de las mujeres en el acceso a la educación y al mercado laboral, todavía no han alcanzado una situación equitativa con los hombres;
  2. las mujeres y los hombres que tienen hijos –y de forma especial las madres– obtienen menores oportunidades de desarrollo que aquellos que no tienen descendencia;
  3. los cuidados continúan siendo considerados un asunto familiar, particularmente de las mujeres-madres.

 

a) Si se considera lo que fue el pasado y lo que es el presente de las mujeres en la Argentina, es lícito concluir que se han logrado avances importantes respecto al ejercicio del derecho a participar en los ámbitos públicos –educación y trabajo–, antes exclusivos de ellos. Sin embargo, aún persisten algunas diferencias de oportunidades entre las mujeres y los varones, en parte porque, a diferencia de ellos, el acceso de las mujeres a las capacidades y recursos está fuertemente condicionado por el lugar que ocupa en el hogar y, sobre todo, si tiene hijos.


b) En nuestro país, las responsabilidades y los costos que acarrean las tareas del hogar, el nacimiento de los hijos y su crianza son asumidos por las familias y, al interior de ellas, casi exclusivamente por las mujeres-madres. Esto conlleva, entre otras, las siguientes consecuencias:

 

  • Las mujeres y los hombres que conviven con hijos a diario tienen algunas desventajas en comparación con quienes viven en hogares donde no hay descendencia. Por ejemplo, se comprueba que los primeros tienen cinco y cuatro veces más probabilidades de vivir en condiciones de pobreza que los segundos, respectivamente. Al mismo tiempo, cuando hay hijos en el hogar las mujeres y los hombres responsables de su crianza alcanzan menores niveles educativos que aquellos que no comparten con descendencia la vida diaria.

 

  • Las mujeres asumen la responsabilidad de los hijos a edades más tempranas que los hombres, y lo hacen cada vez más solas. En la etapa de la adolescencia y juventud (14 a 29 años), en promedio los hombres permanecen más tiempo en condición de hijos que las mujeres, mientras que ellas duplican las probabilidades de asumir la maternidad (convivir con hijos) con relación a los varones. A su vez, las mujeres tienen su primer hijo en promedio dos años antes que los hombres: a los 23,2 años y 25,1 años de edad, respectivamente.

 

  • Una de las características más distintivas entre las mujeres y los hombres es que ellos están  siempre acompañados cuando hay hijos en el hogar, mientras ellas están cada vez más solas frente a su maternidad cuando se separan, divorcian o son madres solteras: el 15,9% de las mujeres con hijos viven sin pareja estable, y solo el 2,4% de los varones lo hacen. Esta organización familiar de “mujeres solas con hijos a cargo” se duplicó en los últimos veinte años, siendo las madres más pobres las más afectadas.

 

  • Las mujeres con hijos a cargo sufren en el mercado laboral las “desventajas por la maternidad”, lo que no sucede con los hombres que conviven con hijos. Esto es así porque, mientras la trayectoria de la inserción de los varones en el mercado de trabajo es permanente, la de las mujeres está condicionada por el rol que desempeñan en el hogar. Ellas participan menos, lo hacen en jornadas laborales remuneradas más cortas y en puestos de peor calidad que ellos.

 

  • Existe un brecha laboral entre las mujeres según tengan o no hijos a cargo, en detrimento de las que son madres. Ello se debe, en parte, a que las madres tienen en promedio más probabilidad de contar con menores niveles de educación y mayores situaciones de vulnerabilidad con relación a las mujeres sin hijos. Pero, también, a que los trabajos informales, sin horarios o lugares fijos de trabajo, se adaptan a las necesidades de las madres de compatibilizar las funciones maternas con su desarrollo laboral y/o profesional.

 

  • Las desventajas que sufren las madres superan su individualidad, porque al ser ellas las principales responsables del cuidado de sus hijos, dichas desventajas afectan la calidad de los cuidados que estos reciben.

 

c) Las mujeres padecen ciertos perjuicios respecto a los hombres y las madres a su vez respecto a mujeres sin hijos, no porque ellos constituyan una carga o un proyecto no deseado, sino porque la organización familiar y social no ha podido adaptarse a la nueva realidad. Es decir, aún no se han producido rupturas significativas en las concepciones culturales predominantes que consideran que la reproducción social es una responsabilidad familiar, especialmente de las mujeres, y no una obligación de las sociedades.


Por consiguiente, existe un desafío pendiente muy importante: establecer en la agenda social la discusión de cómo la sociedad considera justo garantizar la reproducción social. Así, resulta evidente la necesidad de pensar juntos y trabajar en al menos tres sentidos:

 

  • Instalar un nuevo modelo social en el cual los aportes que las familias realizan a la sociedad con la crianza de los hijos y el cuidado de otros dependientes sean valorados. Se trata de reconocer los cuidados – tradicionalmente denominados “funciones maternas”– como un derecho social básico, cuya satisfacción constituye una responsabilidad social que debe ser compartida entre mujeres y hombres al interior del hogar, pero también entre el Estado, el mercado y la sociedad.

 

  • Reorganizar el ámbito productivo sobre la base del paradigma “trabajadoras y trabajadores con responsabilidades familiares”, en contraposición al actual trabajador ideal, masculino y sin obligaciones familiares. El disfrute de la vida familiar requiere de la regulación de la jornada laboral, la implementación de permisos familiares o parentales, y la equiparación de las garantías mínimas entre todos los trabajadores y trabajadoras, incluidos los que se desempeñan en el sector informal de la economía.

 

  • Trabajar con las familias, las instituciones educativas y los medios de comunicación en la transmisión cultural más equitativa sobre las representaciones y roles de las mujeres y los hombres, madres y padres, que se realiza a través de ellos.


En suma, con esta investigación se espera aportar material suficiente para incentivar el debate social y político respecto a las desigualdades de oportunidades que persisten en nuestro país entre hombres y mujeres, entre madres y mujeres sin hijos, y entre niños de diferentes sectores sociales. Creemos que la promoción de la maternidad –entendida como las funciones de crianza o cuidados que desempeñan las mujeres y los hombres– como un valor social y una responsabilidad compartida constituye un paso fundamental para cimentar una sociedad más justa y equitativa.

 

 

Fuente: Anuario de la maternidad. ¿Los hijos influyen de igual manera en la vida de las mujeres y de los hombres? 2010. Autora: Carina Lupica.

www.o-maternidad.org.ar

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Marina Dijo:
16/01/2011 12:22:43 p.m.

les cuento que soy profesional y al mes del parto comence a trabajar en forma privada y en mi trabajo publico tuve los 3 meses de licencia y se contemplo la hora de lactancia hasta los 2 años . actualmente de mañana tenemos empleada- niñera y de tarde nos organizamos con mi marido para trabajar y criar a nuestra hija nos turnamos un dia cada uno y salimos a trabajar . no me puedo quejar tengo un gran colaboracion del papa y tengo una profesion que se adapta o bien nos organizamos muy bien . espero les sea util mi opinion . saludos

Andrea Dijo:
14/01/2011 11:22:49 p.m.

la realidad es que a diferencia de los hombres la mujer es la que siempre debe faltar al trabajo cuando los hijos se enferman o por alguna reunion escolar. creo que hoy en dia el hombre todavia no asumio su 50% de responsabilidad, esto se debe a que ellos creen que su trabajo (al ser mejor remunerado) deben "cuidarlo".
Tambien esta la culpa que la mayoria de las madres poseemos al dejar a nuestros hijos para salir a trabajar, lo que nos hace convertirnos en super-mamas que trabajamos al mismo tiempo que estamos pensando en nuestor hijos y las cosas de la casa.
Los empleadores saben que al contratar a un hombre no van a tener problemas con las faltas al trabajo ni con quedarse despues de hora para terminar un trabajo requerido, pero lo que ellos no saben es que el nivel de responsabilidad y compromiso de las mujeres con hijos es mayor debido a que dichas mujeres saben lo que es tener la responsabilidad de una vida en sus manos.
creo que esta bueno este tipo de articulos para informar a la mujeres que no saben todavia que hacer y para darles las herramientas para sobrellevar distintos problemas de la vida diaria.

Soledad Dijo:
14/01/2011 06:36:27 p.m.

Coincido 100% en la conclusión de su investigación.
Es responsabilidad de todos lograr una sociedad más justa.
Saludos

Zaira Dijo:
14/01/2011 02:43:09 p.m.

luego de tener a mi bebé, ya hace casi 3 años, cuando me reincorporé al trabajo y tenía que faltar por enfermedad del bebé, me descontaban los días del sueldo. encima que debí dejarlo en una guardería desde muy chiquito para volver a trabajar, tenía que pasar por estas situaciones tan injustas. pero el Convenio de trabajo lo permitía y las leyes laborales también. por eso creo es necesario se instale este debate en los legisladores como primera medida para poder avanzar en esto de que los hijos son de la sociedad y no sólo de la madre y en segundo lugar del padre. al ser profesional tuve la posibilidad de buscar otras opciones de trabajo y estar más en mi casa, pero con el costo de bajar considerablemente mi ingreso familiar para poder criar a mi hijo.

TAMARA Dijo:
14/01/2011 09:47:21 a.m.

Estoy por re-incertarme en el mercado laboral después de haber tenido mi primer babé. Tengo un poco de preocupación respecto de lo que dice la nota.
Lo que me consuela un poco es que mi rubro es en mayoría ocupado por mujeres y no me siento tan sola por mi situación.

Fany Dijo:
14/01/2011 07:54:30 a.m.

hola me encanto la nota, tal cual es en la vida parece que cuando decidimos ser mamas, dejamos de ser mujeres que pueden aportar y necesitan trabajar. nos hacen a un lado sin darnos la posibilidad de demostrar nuestras habilidades y en algunos casos nosotras tambien queremos salir a trabajar y seguir ocupandonos de todo como nos toca. saludos

María Vivas Dijo:
13/01/2011 11:16:13 a.m.

¡Excelente artículo! Esta organización genera información muy interesante.

Carolina Dijo:
13/01/2011 10:39:23 a.m.

Quisiera comentarles que trabajo en Correo Oficial 9 horas diarias y además de no tener un convenio con una guardería para dejar a mi hijo de un año mientras yo trabajo, los días que mi hijo se enferma me los descuentan de los días de vacaciones que tengo, aunque no se pueda creer.
No así el trabajo de mi marido (tiene guardería y les otorgan 21 días por año por atención familiar), por lo tanto cuando yo ya me quedo sin días de vacaciones cuando mi hijo se enferma (como me pasó el año pasado), se queda al cuidado de nuestro hijo él.

Maria Dijo:
13/01/2011 10:37:23 a.m.

Es verdad lo que dice la nota. Yo he elegido criar a mis hijos, cambiar mi trabajo por uno mas tranquilo desde mi hogar. Gano menos, es verdad, vivimos màs al dìa es verdad. Pero la felicidad que me dà criar a mis hijos, no tiene comparaciòn con un puesto nuevo de trabajo, o perder la posibilidad de seguir capacitàndome. Esto de ser madre es maravilloso. Son elecciones. Pero la nota està bien apuntada. Saludos.
Carolina.-

Roxana Dijo:
13/01/2011 07:58:55 a.m.

Muy interesante ésta nota. Me siente súper identificada porque soy discriminada constantemente en el mercado laboral por tener dos hijas; a pesar de ser profesional y capacitarme constantemente las oportunidanes de trabajo son nulas y termino regalando mi tiempo y esfuerzo por unos pocos pesos. Gracias materna por éste aporte!!!

 

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