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Tipos de diarrea
Defensas del lactante
Los riesgos
Prevención

Tipos de diarrea
Las diarreas pueden ser agudas, porque duran menos de 2 semanas; o crónicas, cuando se hacen más prolongadas. En éste último caso, es probable que exista alguna alteración en el funcionamiento del intestino del bebé que deberá examinarse. Si, por el contrario, es pasajera, seguramente será la consecuencia de una infección.
Defensas del lactante
Las defensas del lactante son inmaduras y a través de la boca ingresan muchos microbios a su cuerpo que pueden sobrepasar la capacidad de respuesta a esa agresión; entonces aparece la diarrea. En esta situación, no hace falta realizar estudios específicos sino controlar la evolución.
Los riesgos
Puede suceder que el niño coma algo que su organismo todavía no puede digerir, y entonces se elimine como “diarrea”. Esto no sería un signo de enfermedad pero representa un riesgo como todo tipo de diarrea, debe elegirse la alimentación más adecuada para el niño.
¿Cuáles son estos riesgos? El más directo es la pérdida grave de agua, que participa en un porcentaje importante de la mortalidad infantil. Los bebés se deshidratan más fácilmente que los adultos; y si sumamos la diarrea a la mayor traspiración, aunque sea imperceptible, en días de calor, o a la presencia de fiebre o vómitos, las necesidades de agua aumentan. Incluso, es probable que pensemos erróneamente en dejar de darle el pecho al bebé si tiene diarrea; y entonces recibiría menor cantidad de agua. Además de esto, el hecho de no absorber nutrientes de forma adecuada interrumpe el crecimiento del bebé e impide que se recupere pronto. Asimismo, durante la diarrea se altera la flora intestinal que participa en las defensas del niño, dejándolo más vulnerable si no se brinda el pecho o se proporciona una alimentación que lo ayude a recobrarla.
Esta situación puede llevar a un círculo vicioso, ya que si se repite en el tiempo: la diarrea impide una buena nutrición y la mala nutrición lleva a mayor vulnerabilidad ante otra infección que le volverá a causar diarrea. Como consecuencia, el riesgo de desnutrición aumenta.
Prevención
¿Qué podemos hacer para prevenirlo? La lactancia materna siempre es la mejor alimentación, que debe mantenerse de forma exclusiva durante los primeros 6 meses. Además el cuidado de la higiene contribuirá al menor contacto con los gérmenes.
Si se presenta la diarrea, NUNCA debe suspenderse el pecho, a menos que el profesional de la salud lo sugiera. Tampoco reemplazarlo por agua. En caso de que sea necesario, se le indicarán sales de rehidratación para que beba. Si el niño no recibe lactancia materna, el profesional indicará la mejor opción que se adecue a la situación, teniendo en cuenta la alteración gastrointestinal y la necesidad o no de recuperación nutricional.
Cuidados muy básicos ayudan de forma muy significativa para evitar consecuencias tan graves. Sólo es necesario ser consientes de los riesgos que se corren y la importancia de accionar a tiempo.
María Laura Paulero
Lic. en Nutrición
M.N. 4878
Depto. de Marketing Médico
Nutricia Bagó
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