Mantener el bebé a la sombra
La regla principal es mantener a tu hijo en la sombra durante las 11 y las 15, cuando los rayos del sol son más fuertes. Incluso cinco minutos en este horario son suficientes para quemar la piel de un chico sin protector. Durante el resto del dia hay que cuidar a los chicos con: protector, gorro, anteojos de sol, sombrilla y ropa fresca y no muy apretada.

Poner el protector solar correctamente
El protector solar es imprescindible para cuidar la piel de tu hijo. Hay que ponerselo media hora antes de salir al sol para que absorba correctamente. Si es la primera vez del día que le ponés protector lo correcto sería que le pongas una gran cantidad, que quede una capa visible.
Hay que usar la protección número 50 diseñada especialmente para bebés y chicos. Importante: fijarse que diga “protección contra rayos UV”. Éstos entran en las nubes y pueden quemar incluso en los días nublados.
Si a tu bebé no le gusta que le pongas crema lo podés distraer con un juego mientras le aplicas el protector.
Cuidado con la insolación
Los bebés y los chicos no regulan perfectamente la temperatura corporal, se pueden calentar muy rápidamente. Por ejemplo, los golpes de calor. Estos golpes son un tipo de insolación que puede causar cansancio, dolor de estómago y de cabeza.
También pueden llegar a deshidratarse. ¿Cómo nos damos cuenta? Los síntomas son: ausencia de lágrimas cuando llora, vómitos y el pañal seco, un bebé necesita hacer pis cada tres horas.
Si notás que tu hijo esta deshidratado llevalo a un lugar fresco, sin sol directo, mojale la frente y la nuca con agua fria y hacelo tomar agua.
Para el verano son muy recomendables las bebidas especiales para bebés y las frutas y verduras como la sandía, melón o pepino. Lo importante es asegurarse que nuestro hijo tome algo cada una hora. De esta manera prevenimos la deshidratación.
Otra consecuencia que puede traer la insolación es es la fiebre miliaria o un sarpullido por el calor. Para bajar la fiebre lo recomendable es refrescar a tu hijo con un paño mojado con agua fria. Esto ayuda a la fiebre y a aliviar la picazón.
¡Atención! No dejes nunca a tu bebé en el cochecito al sol. La temperatura aumenta muy rápido en los coches y como los bebés no transpiran como corresponde, no pueden controlar su temperatura corporal.
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