La leche materna es el alimento ideal para un bebé durante sus primeros meses de vida porque posee un alto valor nutritivo y es más fácil de digerir. Por su importancia inmunológica, se la considera la primera vacuna que recibe el niño. Y, entre otras cosas, produce la reducción de la morbilidad-mortalidad infantil causadas por enfermedades diarreicas y respiratorias agudas.
En este sentido, la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida contribuye a disminuir la desnutrición infantil que afecta a 300 millones de niños y niñas en Latinoamérica. Es decir que podría evitar hasta un 13% de las muertes de menores de cinco años, y salvaría dos millones de vidas infantiles en el mundo en desarrollo.
Por ello, la lactancia materna exclusiva es una herramienta poderosa para mejorar la salud y las tasas de supervivencia infantil, no practicarla representa un factor de riesgo importante de morbilidad y mortalidad entre los más pequeños.
Por ello, la Argentina adhiere a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) sobre la importancia de promover la lactancia materna. Desde el Ministerio de Salud de la Nación se recomienda que los niños sean amamantados exclusivamente hasta los seis meses de vida cumplidos. A partir de ese momento, deben introducir alimentos en su dieta sin abandonar la lactancia materna, la que, idealmente, complementada con alimentos, debería extenderse hasta los dos años o más de vida del niño.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que no siempre las madres pueden amamantar a sus hijos. En estos casos, es posible recurrir a la solidaridad de otras madres quienes, luego de extraerse leche para sus propios hijos, donan sus excedentes en forma gratuita a los Bancos de Leche Humana para que se distribuya entre otros niños y niñas.
¿Qué son los Bancos de Leche Humana?
Los Bancos de Leche Humana (BLH) son instituciones especializadas en las cuales se recolecta, pasteuriza y almacena leche materna para proporcionársela a los bebés que no pueden alimentarse de la que producen sus propias madres. Los mismos, son impulsados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una estrategia para salvar vidas entre los más vulnerables: los recién nacidos y, en especial, los bebés prematuros.
Las actividades que se realizan en los BLH son básicamente las siguientes:
• En primer lugar, funcionan como casas de apoyo a la lactancia materna, para que todas las mujeres que tengan dudas o dificultades con la lactancia tengan un lugar para recurrir, ser ayudadas, y continuar con el proceso del amamantamiento de sus hijos.
• En segundo lugar, en ellos se realizan actividades de recolección del excedente de leche de madres que amamantan, se la procesa, controla su calidad, clasifica, conserva y distribuye entre los bebés que no pueden recibir leche de sus propias madres.
• En tercer lugar, se llevan adelante investigaciones y actividades de desarrollo tecnológico, información y educación.
En nuestro país, funciona con éxito un BLH en el Hospital San Marín (Ciudad de La Plata). Además, existen unidades operativas, que próximamente serán inauguradas, en el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá (Ciudad de Buenos Aires) y el Hospital Dr. Julio Perrando (Resistencia, Chaco).
Madres donantes, madres solidarias
En la Argentina, los BLH funcionan mediante la donación de las madres. Es importante remarcar que la donación y recepción de la leche humana está sujeta a gratuidad y que no hay posibilidad de comercializar la leche materna. Las madres que ofrecen su excedente de leche son solidarias, y no reciben dinero u otra compensación a cambio.
“Las madres donantes, en nuestro hospital, son aquellas que tienen sus partos en la maternidad, esto nos asegura que son madres sanas, con controles prenatales seguros. La donación es una decisión voluntaria, tampoco se firma ningún compromiso, sólo basta con el sentido de cooperación y solidaridad de las mamás”, afirma Odelza Vega, Licenciada en Nutrición y Jefa de la División Alimentación del Hospital Materno Infantil “Ramón Sardá”.
Las madres donantes son las verdaderas protagonistas en este proceso, quienes con su solidaridad contribuyen a la alimentación óptima y al sano crecimiento de muchos niños que no son sus hijos, y, así, promueven una vivencia más grata de la maternidad entre otras mujeres.

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