Un niño que mira una hora de televisión está expuesto a procesar información acerca de más de setenta personas, de las más diferentes características de personalidad. Pensemos en una teleserie, en que hay personajes audaces, personas tímida, de diferentes clases sociales y oficios. De Augusto Cury, autor del libro "Padres brillantes, maestros fascinantes." Fuente: El Mercurio