Es muy distinta la manera en la que se divierten los chicos de hoy, de la que se entretenían los de antes. Hoy se conectan con sus amigos por Internet y chatean, ayer salían a la calle a jugar con todos sus amigos.
Si le preguntamos a un chico cómo se divierte nos puede llegar a nombre una interminable lista de juegos de computadora y de Play Station que nosotros nunca nos podríamos llegar a imaginar.

Se manejan perfectamente con la computadora, se conectan, navegan solos, bajan juegos y chatean con sus amigos. Forman parte de redes sociales y se hacen amigos por Internet.
Un adulto lo escucha y no lo puede creer. Antes para divertirse sólo había que salir a la calle, juntarse con sus amigos y organizar alguna actividad: futbol, mancha, escondida, bolitas o rayuela o payanas, para las chicas.
Lo que más rescatan los adultos de su infancia es la libertad que tenían en la calle, la que no tienen los chicos de ahora. Pero hay que tener en cuenta que los tiempos cambiaron y que no se puede estar todo el día en la calle como antes, la seguridad no es la misma.
Es importante que nuestros hijos comprendan que los objetos materiales no lo son todo. Tampoco es cuestión de ir en contra de la generación y no comprarle nada que le guste, pero hay que tratar que tenga varias opciones.
Si en casa están permanentemente jugando con la computadora hay que tratar de que en el colegio o ahora, en las vacaciones, no estén todos los días encerrados.
Podemos organizar distintas actividades, por ejemplo, los podemos alentar a que practiquen algún deporte o que aprendan a tocar algún instrumento musical.
También podemos aprovechar las vacaciones para que inviten a algún amigo a la casa y que se diviertan sin la computadora ni la televisión.
Las formas de divertirse no son ni peores ni mejores que las de nuestra época, simplemente distintas. Es bueno que los chicos tengan varias opciones con que jugar y divertirse.
Fuente: Clarín
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