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1 año

Consejos para mamás

12 consejos para desarrollar la autoestima y la seguridad en los niños

12 consejos para desarrollar la autoestima y la seguridad en los niños

Todos sabemos que la crianza cumple un papel muy importante en el desarrollo de la seguridad y la autoconfianza que adquiere el niño durante su infancia, y  tendrá repercusiones a lo largo de su vida. La Lic. Cecilia Veiga de ProMamás nos aporta 12 consejos para ayudarnos en la tarea.

12 consejos para desarrollar la autoestima y la seguridad en los niños

Durante los primeros años, se conforman los esquemas cognitivos y creencias centrales en que serán determinantes para los pensamientos, conductas y emociones que se desarrollarán en el niño y en su vida adulta. Estos esquemas y creencias condicionarán la visión que él tenga de sí mismo, del mundo y del futuro, entre otras cosas. La seguridad y la autoestima dependen, en gran parte, de estas vivencias.

¿Qué podemos hacer?
  1. Observar. En primer lugar, debemos entender la importancia que tiene poder aprender a observar a nuestro hijo, conocerlo y entender su personalidad y sus conductas. Eso, por ejemplo, nos permitirá tener un marco de referencia para fomentar en el niño el desarrollo de su propio sentido común y buen juicio. Nada aporta más seguridad que poder ser capaz de pensar por uno mismo y resolver situaciones. Es deseable que un niño sea obediente, por múltiples razones: por su propia seguridad, porque debe respetar normas y convenciones, porque necesita autolimitarse para poder vivir en sociedad, etc. Sin embargo, un niño seguro no sólo es un niño obediente: un niño seguro puede razonar y resolver por sí mismo.
  2. Felicitar y reforzar.  Marcar errores no es nuestra única función como padres en la puesta de límites. Hay que aprender a felicitar y reforzar, no sólo castigar y aplicar penitencias.
  3. Mirarlo y escucharlo. La visión de los padres influyen directamente en la autoestima de los niños. De ahí, la importancia de creer en tu hijo y demostrarle que es un ser valioso y amado por su familia. Mirarlo y escucharlo con atención cuando habla de lo que desea, de lo que le pasó en el día, de sus intereses y actividades.
  4. Enseñarles a manejar la frustración. Enseñarle a los niños desarrollar su tolerancia a la frustración, y explicarles que cometer errores es algo normal en los seres humanos.
  5. Metas alcanzables. Enseñarles a ponerse metas alcanzables. El perfeccionismo y la exigencia de los padres también son internalizados por los niños, quienes se angustian cuando la expectativa puesta en ellos es más de lo que pueden dar.
  6. Reconocer sus emociones. Ayudarlo a poder reconocer y expresar sus emociones de tristeza, enojo, miedo y alegría.
  7. Enseñarles a tomar decisiones. Enseñarle a tomar decisiones desde pequeño y alentarlo a probar nuevas cosas. Esto fomentará su independencia, porque aprenderá que elegir algo implica renunciar a otra cosa y a correr algún riesgo, y sabrá cómo afrontarlo.
  8. Dedicarles tiempo.  Tiempo al juego, a salidas familiares, a pasar tiempo con él y compartir experiencias.
  9. NUNCA decir.... cosas como “No te quiero” o “Desearía que no hubieras nacido”. Estas son frases dolorosas, que quedan grabadas en la memoria y mellan la autoestima. Como psicóloga de adultos, he escuchado a muchos pacientes sufrir por este tipo de frases que han escuchado de sus padres y las recuerdan vívidamente y con mucha angustia años después.
  10. Criticar la conducta, no al niño . Ante la crítica o el error,  marcar la conducta del niño, y no al niño. Cuando disciplines a tu hijo, tiene que quedar claro que lo que te enoja es su mal comportamiento, y no su persona. Nunca le pegues, ni le grites con agresividad.
  11. No insultar o ridiculizar.  Para él, lo que digas y hagas, será verdad. Trata de no retarlo delante de otras personas, especialmente, frente a otros niños.
  12. Reírse con el niño, nunca de él. Tener mucho cuidado con la ironía y el sarcasmo, ya que son conductas de comunicación agresivas, aunque muchas veces no lo parezcan. Los niños piensan, pero no como los adultos, y no comprenden el doble sentido y la broma en un comentario.

Lic. María Cecilia Veiga
MN. 32.598
ProMamás

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