Comienza el año laboral y así como planificás la agenda de todo el año, es muy importante que reserves un lugar destacado para hacer actividad física. Durante el embarazo, mantenerte en movimiento te ayudará a sentirte mejor tanto física como psíquicamente. Y hagas lo que hagas, lo fundamental es tener constancia y sostener la actividad durante todo el año.
Consideraciones a tener en cuenta
- A la hora de elegir, debés buscar un tipo de actividad física que te guste y que sientas que podés realizar. ¡Si nunca hiciste nada, no podés empezar corriendo maratones! Lo ideal es realizar caminatas y salidas aeróbicas o una gimnasia específica para embarazadas, y no elegir una actividad que demande mucha exigencia.
- Es fundamental que sea una actividad que puedas seguir en el tiempo; la constancia y no tanto la intensidad es fundamental para lograr buenos resultados.
- Antes de comenzar, tenés que pedirle a tu obstetra que te otorgue un certificado médico. Es muy importante para cuidarte.
- Siempre debés elegir un lugar serio, con actividades que estén dirigidas específicamente a la embarazada. Así te sentirás cuidada y podrás compartir experiencias con tus pares.
- En una actividad para embarazadas no debés sobreexigirte y siempre es necesario que cuentes con momentos de descanso.
- Debés utilizar ropa cómoda y liviana que te permita libertad de movimientos.
- Siempre es bueno llevar una botellita con agua a las clases para mantenerte hidratada.
- Las actividades recomendadas para esta etapa de tu vida son: aquagym para embarazadas; salidas aeróbicas; gimnasia específica; Yoga; esferodinamia.
- Las que debés evitar son: pilates; equitación; esquí acuático; karate y artes marciales agresivas; rafting; patinaje; squash, entre otras actividades de alto impacto.
Múltiples ventajas
Entre las mútiples ventajas de hacer actividad física en esta etapa tan especial, están las siguientes: previene el aumento exagerado de peso; facilita tener un mejor parto; evita dolores de espalda y malas posturas; reduce el estrés y mejora el humor; agiliza la digestión y reduce el estreñimiento; ayuda a dormir mejor; levanta la autoestima y prepara para el amamantamiento.