Desde el año 2000, el Día Mundial del corazón es impulsado por organizaciones pertenecientes a la Federación Mundial del Corazón de más de 100 países con el objetivo no sólo de identificar los factores de riesgo sino también para proponer medidas para evitarlos.
La enfermedad cardiovascular causa millones de muertes al año, tantas muertes como provocan en su conjunto: el sida, la tuberculosis, la malaria y la diabetes, más todas las variantes del cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas*. “Muy pocos somos conscientes de esto y de si nuestro estilo de vida y nuestra herencia pueden estar aumentando el riesgo de una enfermedad cardiovascular o un infarto. Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para empezar a cuidarse el corazón”, señaló el profesor Shahryar Sheikh, Presidente de la Federación Mundial del Corazón.
Los profesionales de la cardiología, al apoyar el Día Mundial del Corazón y participar activamente en el movimiento mundial, pueden contribuir a concientizar a la gente y a fomentar que se tomen medidas para reducir la enfermedad cardiovascular. Los chequeos cardiovasculares ayudan a los pacientes a conocer su nivel de riesgo y a enterarse de cómo deben actuar para combatirlos. Los consejos de los profesionales pueden ejercer una influencia positiva en la motivación de los pacientes para cambiar su estilo de vida.
El nivel de riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular puede resultar de una combinación de factores; algunos no modificables como la edad, el sexo y los antecedentes familiares; y otros modificables, entre los que se encuentran el colesterol elevado o dislipemia, el tabaquismo, el sobrepeso, la glucemia, la falta de ejercicio y la hipertensión arterial (sumamente importante).
“Al conocer su nivel de riesgo, está dando un paso pequeño pero muy importante, para evitar que las enfermedad cardiovasculares lleguen a afectar su calidad de vida. Si conoce su presión arterial, sus niveles de colesterol y glucemia, su IMC y diámetro de cintura, el especialista del corazón que le trate podrá aconsejarle medidas concretas que le ayudarán a reducir el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular o un infarto. Y, de ese modo, podrá tener un corazón preparado para la vida”, añadió el profesor Shahryar Sheikh.
La Clave es la Prevención.
La enfermedad cardiovascular, y el infarto de miocardio en particular, se pueden prevenir con ejercicio regular (en el caso de los adultos, 30 minutos al día de intensidad moderada), manteniendo un peso normal, no fumando y evitando situaciones de fumador pasivo. LLevar una dieta más sana, baja en sal y grasas y rica en fibra, verduras frescas y fruta también suele ayudar. Diversos estudios han demostrado que el incremento en el consumo de fruta y verdura, pasando de menos de tres raciones diarias a más de cinco, está relacionado con una disminución del 17% en las enfermedades coronarias** . La hipertensión arterial está estrechamente relacionada con un consumo excesivo de alimentos salados. Es importante remarcar la necesidad de consultar al médico ante factores de riesgo como tambíen antes de iniciar cualquier tratamiento.
Aspirina en Prevención.
La Clave es la prevención: Ante la presencia de factores de riesgo*** , una Aspirineta por día, todos los días, puede prevenir enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares ya que mejora la circulación de la sangre en el corazón y en el cerebro.
Hipertensión arterial: riesgo silencioso
Se calcula que para el año 2025 más de 1.500 millones de personas**** , aproximadamente uno de cada tres adultos mayores de 25 años, padecerán de hipertensión arterial, uno de los factores principales individuales de riesgo de la enfermedad cardiovascular y de los infartos, primera causa de mortalidad del mundo.
Las personas con hipertensión arterial tienen tres veces mas riesgo que las personas con presión sanguínea normal. La hipertensión arterial no presenta síntomas visibles, pero puede causar gran daño al corazón y a las arterias, aumentando el riesgo de enfermedad e infarto.
El único modo de saber si se padece es consultar al especialista en salud cardiovascular para que lo compruebe.
La buena noticia es que la hipertensión arterial puede disminuir con cambios en el estilo de vida, como reducir el consumo de sal y aumentar la actividad física, y/o con medicamentos, si es necesario.
Notas relacionadas:
* WHO 2005 – Preventing Chronic Diseases: A Vital Investment (Prevenir enfermedades crónicas, una inversión vital)
** He I FJ, Nowson CA, et al. Increased Consumption of Fruit and Vegetables is related to a Reduced Risk of Coronary Heart Disease: Meta-analysis of Cohort Studies. Journal of Human Hypertension 2007; 21: 717-28.
*** Hipertensión arterial, colesterol elevado, tabaquismo, stress.
**** AHA, Journal Report 04/10/2007