martes, 22 de mayo de 2012
  Contacto Contacto Favoritos Favoritos Página Inicio Página Inicio
 
El tiempo en CABA y Alrededores.
Me gusta este artículo (17)

Twitter AddThis

Hermanos: Entre la competencia y la fraternidad

Los hermanos pueden ser grandes aliados o fuertes rivales ¿En que se caracteriza este vínculo tan especial? ¿Qué implica tener un hermano? ¿Cómo deben los padres acompañar a sus hijos para que disfruten y construyan este vínculo único?

 

Al nacer un hermano, comienza el largo aprendizaje de compartir la vida con un par. Alguien con quien se comparte mucho pero con quién también se tienen diferencias significativas.  Al nacer un hermano, comienza un vínculo que se mantendrá a lo largo del tiempo y que sufrirá transformaciones. La relación entre dos o más hermanos está muy influenciada por la vida familiar en general. Por eso, pensar en la relación entre los hermanos implica también pensar en las funciones parentales; los padres con sus actitudes, palabras y decisiones pueden favorecer u obstaculizar el vínculo entre hermanos.

 


La relación fraterna presenta una fuerte ambivalencia. Por un lado, fuertes sentimientos de lealtad y compañerismo y, por otro, cierta cuota de rivalidad y competencia. Es importante tener en cuenta que la relación supone ambas; una fraternidad que acerca y genera compañerismo y una competencia no violenta que surge como necesaria búsqueda de mantener las diferencias individuales.


¿Cómo se genera la fraternidad y por qué?

 

Tanto los hermanos consanguíneos, como los adoptivos, van construyendo y haciendo sólido el vínculo gracias a que poseen una historia en común y un espacio compartido.  En la infancia, los juegos en común fraternizan. En la adolescencia,  la unión se genera a partir de la rebeldía y los cuestionamientos que se hacen a los padres.  Cuando es poca la diferencia de edad pueden surgir conversaciones a puertas cerradas que muestran una fuerte intimidad fraterna. Cuando la diferencia es mayor, el adolescente se encuentra con la posibilidad de cuidar de sus hermanos menores y de descubrir en él aspectos protectores que desconocía.


La infancia y la adolescencia, son las etapas en las que los padres deben mostrar y enseñar la riqueza de la conversación  como herramienta para resolver conflictos y lograr acercamientos. Algunos hijos optaran por este recurso y otros mantendrán entre ellos acuerdos tácitos de convivencia  que se irán dando por la cotidianidad compartida.  Cuando surge la palabra se expanden las posibilidades relacionales y los hermanos se van descubriendo mutuamente en su singularidad.

 

 

La rivalidad


Tanto en la infancia como en la adolescencia surge entre los hermanos la rivalidad. Generalmente se presenta en forma de peleas cotidianas que preocupan a los padres.  ¿Nos metemos o dejamos que se arreglen solos?  Las situaciones de rivalidad deben aprovecharse como experiencias de aprendizaje.  En la pelea cada hermano defenderá su postura para fortalecerse y diferenciarse.  Es importante que los hermanos intenten solucionar el conflicto por sus propios medios.  Los padres deben intervenir cuando surja la violencia para mostrar vías posibles de solución. Hay que saber que la rivalidad fraterna muchas veces se da frente a la mirada de los padres porque se compite por la aprobación.  Pero si se tiende a culpabilizar siempre al mismo, se generará en él una vivencia mayor de injusticia que puede perpetuar la rivalidad.  Si los hermanos sienten que hay uno de ellos que es el “perfecto”, el “preferido”,  se recrudecerán los conflictos.  Se tenderá a atacar al “hijo ejemplar” para defender la propia singularidad.  Al notar esta situación, los padres deben intervenir acercándose al hijo que se siente disminuido para valorizarlo explícitamente en su forma de ser.


Los hijos deben sentirse reconocidos como personas individuales y ser valorados. Si los roles están claramente diferenciados, nadie compite en extremo por ocupar su lugar. En las familias debe respetarse la identidad personal de cada hijo, dándole a cada uno su espacio propio. Esto fortalece la estima y una sana autonomía.


Los padres tienen que tolerar y respetar la fuerte intimidad fraterna. Deben sembrar el terreno para que crezcan las posibilidades de intercambio. Todas estas experiencias servirán de sustento para que el vínculo tome distintas formas en la adultez. 


Gracias a una historia común y a padres que favorecen el vínculo, el afecto entre hermanos se profundiza. Los hermanos serán, un fuerte sostén para enfrentar las complejidades de la vida cotidiana y para disfrutar de los momentos felices que la vida les regale.

 

 

¿Cómo favorecer las relaciones fraternas?

  • Fomentar en la infancia los juegos en común
  • Fomentar experiencias de solidaridad mutua.
  • Que aprendan a  pedirse ayuda.
  • Favorecer la expresión de las emociones entre hermanos.
  • Intervenir en algunas peleas para ayudarlos a dialogar.
  • Evitar responsabilizar siempre al mismo hijo
  • Reconocer explícitamente las fortalezas de los distintos hermanos.
  • Evitar las comparaciones
  • Relatar experiencias personales en las que se transmita la fraternidad como un valor y un sostén.

Fuente: Creciendo en familia
Autor:  Lic. Matías Muñoz, psicólogo clínico. 

Volver - Materna.com.ar

Twitter AddThis

Login - Materna.com.arRegistro - Materna.com.ar

Los comentarios escritos por ustedes serán respondidos personalmente a sus casillas de mail.

Para enviar un comentario, tenés que estar logueada/o.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser objeto de sanciones legales. PROXIMITAS SA no se hace responsable de la publicación y/o comentarios insertos en esta página y que puedan aparecer en la WEB .

Sandra Dijo:
20/03/2012 06:36:05 p.m.

tengo tres hijos Pau de 7, Lauti de 4 y Santi de 4 meses y medios los mas grandes se llevan muy bien y entre los mas pequeños hay un amor tan grande que asusta ja, ja Lauti le dice a su hemano te amamos somos tu familia y le hace unos mimos tan fuertes que sus cahetes intentan desaparecer por ahi solo pasa y lo acuna y nuevamente, esta eso te amo pero mi mama es mia mis cosas no las podes agarrar ¿sos pequeño y mucho mas. Espero los tres sean muy unidos.
Creo que con el pasar del tiempo se iran afianzando las cosas como entre Paula y Lauti.....espero que as÷i sea por el bien delos cachetes de Santi


Romina Dijo:
19/05/2010 08:20:31 p.m.

Me sirvió lo de fomentar juegos en común!! en general para que no peleen los mando a jugar a cada uno por su lado!! gracias, muy buen aporte.

 

Volver - Materna.com.ar


 
 
Logo materna
MIEMBRO POWERED BY
Imagen Comscore Imagen IAB Logo Proximitas
 
Copyright 2012 MATERNA | Todos los derechos reservados