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Parto acuático

Parto acuático

Lo primero para tener en cuenta es que el bebé pasó los últimos nueve meses sumergido en el líquido amniótico, recibiendo oxígeno a través del cordón umbilical.  El recién nacido esta acostumbrado a la inmersión.

Parto acuático

La madre, o el asistente, lo tomará muy suavemente y, sin ponerse nerviosa, lo sacará a la superficie para colocarlo sobre el pecho de su madre.

La temperatura del agua debe ser similar a la del líquido amniótico. De esta manera se evita que el niño sufra un shock por el cambio de temperatura.

En los primeros seis meses de la vida del bebé, cuenta con lo que se llama “reflejo de inmersión”. Éste implica que el niño no traga cualquier sustancia mientras va sacando su cabecita.

Beneficios del parto acuático:

  • El agua caliente provoca ondas alfa cerebrales. Estas relajan los músculos y disminuyen la producción de adrenalina.
  • Promueve la intimidad gracias al silencio y al flotar. Implica una sensación de paz que hace que la madre se concentre plenamente en su parto sin sentirse observada.
  • Por lo general el parto se produce con cierta rapidez.
  • El agua disminuye la presión sanguínea de la mujer, lo que permite que el oxígeno llegue mejor al útero y al bebé.
  • El agua cálida permite una relajación y posibilitan una buena liberación de endorfinas, las que disminuyen el dolor de la contracción.

Fuente: Partos Alternativos
Ediciones Lea

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