“En esta época en la que prestamos tanta atención a lo que nuestros pequeños necesitan, sabemos que como dijo Julián de Ajuriaguerra, neuropsiquiatra infantil francés de origen español (1911-1993), “un cerebro que no es acariciado, no se desarrolla bien”. Esto quiere decir que lo primero que los bebés necesitan para desarrollarse saludablemente y los primeros estímulos que podemos brindarles para que crezcan y logren las adquisiciones esperables en cada etapa son las caricias, las palabras y tonos amorosos, el sostén y las miradas de aprobación de las personas de quienes reciben los primeros cuidados.”
Mi bebé y yo
Lic. Marisa Russomando
La sonrisa social
Es el primer comportamiento social del bebé. No es lo mismo a una mueca o gesto, ya que eso sería un reflejo y no una respuesta a otra persona. Sin embargo, los padres ante este gesto suelen considerar que el bebé les está sonriendo a ellos. El bebé puede percibir la alegría que causa en sus papás y esto favorece a la pronta adquisición de la sonrisa social propiamente dicha.
Es un indicador del bienestar del bebé. Suele surgir entre la tercera o la quinta semana de vida pero si el bebé no sonríe después de la sexta u octava semana, esa información se debe compartir con el pediatra.
La aparición de la sonrisa social es un hito muy importante, no sólo en la vida del bebé, sino para la relación madre-hijo. En pleno post parto, la madre recibe de su bebé una respuesta cariñosa que la alegra y reconforta.
Cuantas más caricias, palabras cariñosas y mimos, el bebé seguirá desarrollando sus habilidades para comunicarse con su entorno generando un clima de amor y armonía.