Bebé
1 a 3 meses

Lactancia materna

Algunas complicaciones de la lactancia

Algunas complicaciones de la lactancia

Fundamental para el desarrollo del bebé, la lactancia materna puede presentar algunas complicaciones, pero todas tienen solución si se pide asesoramiento. Sobreproducción o baja producción de leche, problemas de mama y pezón, huelgas de amamantamiento o rechazo del pecho. Las sugerencias de FUNDALAM.

Algunas complicaciones de la lactancia

Si bien la lactancia es un momento especial e importante para el desarrollo del bebé, a veces pueden surgir algunas complicaciones. En FUNDALAM, Fundación para la Lactancia Materna, enumeran los inconvenientes pero también dan consejos para superarlos:

Sobreproducción de leche

A veces, sobre todo en las primeras semanas después del parto, algunas mujeres  tienen sobreproducción de leche. Es decir, fabrican más leche de la que necesita su bebé. Y esto puede traer inconvenientes para ambos. En la madre, el exceso de leche retenida produce un mayor riesgo de grietas y mastitis. En el bebé puede ocasionar atragantamientos, sobre todo si la bajada de leche es muy fuerte y un aumento de gases y cólicos.

La solución pasa por sincronizar la producción de leche de acuerdo con las necesidades y demandas del bebé. Para ello conviene:

Antes de amamantar, extraer un poco de leche del pecho que se le va a ofrecer al bebé para hacer más fácil la toma de la areola con su boca.

Para evitar que el bebé se atragante y se asuste si la bajada de leche es muy fuerte, conviene usar la posición australiana (la mamá se recuesta sobre su espalda y coloca al bebé de manera que su boca esté sobre el pecho materno y sostiene la frente del bebé con el talón de una mano para que la nariz no se hunda en el pecho y el bebé pueda respirar). El bebé no está sobre la panza de la mamá sino sobre las costillas.

En lo posible, dar un solo pecho por mamada. Esto tiene 3 beneficios: el bebé tomará de ese pecho hasta vaciarlo, ingerirá menos lactosa por mamada y tendrá menos gases y cólicos. Además, la mama que no se usó tendrá más leche retenida y, en unos días, producirá menos leche. En el caso que esto resulte doloroso y molesto, puede extraerse un poco de leche para estar más cómoda pero no conviene que vacíe el pecho por completo.

Hacer que el bebé haga su “provechito”.

Si después de haber mamado de un solo pecho unos 10 a 20 minutos, el bebé vuelve a pedir en menos de una hora, amamantarlo con el mismo pecho.

Si los pasos anteriores no producen cambios, se recomienda consultar con el médico para ver si es necesario tomar alguna medicación.

Baja producción de leche

La baja producción de leche implica el fenómeno contrario a la sobreproducción. Es decir, la mamá no produce la cantidad de leche que el bebé necesita. Esto es reversible.

Para superarlo, se aconseja:

  • Tomar bastante líquido,  2 o 3 litros por día (agua, jugos naturales, caldo o leche).
  • Descansar el mayor tiempo posible. Lo ideal sería una siesta o unos 20 minutos de relajación.
  • No tomar mucho té, café, mate ni bebidas gaseosas.
  • No tomar vitaminas recetadas para el embarazo.
  • Tomar de 6 a 8 pastillas de levadura de cerveza por día (o 2 por comida).
  • Dar de mamar muy seguido, aproximadamente 10 mamadas diarias o más. Así el cuerpo sabrá que el bebé necesita más cantidad de leche para alimentarse correctamente y aumentar de peso.
  • Lograr una buena posición del bebé.
  • Verificar que el bebé esté bien colocado con respecto al pecho, que su boca abarque no sólo el pezón sino también la areola.
  • Estar lo más relajada posible en el momento de amamantar. Aflojar el cuello y los hombros, apoyar bien la espalda.

Problemas de mama y pezón

A continuación se da una lista de los problemas de mama y de pezón y las maneras de solucionarlos.

Pezones dolorosos: el dolor, al comienzo de la mamada, puede deberse a que el bebé succiona los conductos del pezón en vacío. Cede al bajar la leche y se alivia produciendo la salida de la misma antes de poner al bebe al pecho. 

Pasos a seguir:

  • Analgesia (hielo envuelto en una gasa, sobre el pezón, por unos segundos).
  • Técnicas de relajación.
  • Antes de amamantar, aplicar suavemente hielo por el pezón para anestesiarlo y ponerlo erecto.
  • Poner al bebé primero en el pecho que duele menos. Repetir la analgesia con hielo luego de cada mamada.
  • Medidas de higiene: aire, sol, crema de caléndula y/o leche materna, aplicarlos sobre el pezón.

Dermatitis de pezón y areola por candida albicans: el enrojecimiento de pezones y areolas ayuda a confirmar el diagnóstico de la presencia de muguet en el bebé, infección que adquiere en el canal de parto si la mamá tiene candidiasis vaginal. El niño la transmite al pezón y la areola.

Pasos a seguir:

  • Aplicación de medicación local en la mama.
  • Limpiar la piel antes de cada toma.
  • Airear los pezones.
  • impiar la boca del bebé después de cada mamada con una gasa impregnada en bicarbonato (una cucharadita en un vaso de agua). Esto debe ser por indicación del médico.
  • Si no mejora, aplicaciones de nistatina, con prescripción médica.

Dermatitis del pezón y areola por alergias de contacto: pruriginosa con vesículas pequeñas y eritema.

Alergenos más frecuentes: jabones, shampoo, desodorantes, perfumes, corpiños de nylon.

Pasos a seguir:

  • Suprimir el agente causal.
  • Crema con hidrocortisona después de amamantar, según prescripción médica.
  • Taponamiento de conductos: mientras se amamanta, masajear la zona afectada para facilitar un drenaje de los conductos, vaciar la producción de leche del pecho afectado luego de cada mamada.
  • Antes de cada toma, fomentar el pezón con agua tibia y luego quitar con una gasa la costra de leche.
  • Amamantar primeramente con el pecho afectado, con frecuencia, colocando al bebé en una posición tal que el mentón apunte hacia la zona taponada del pecho de la mamá.

Grietas del pezón: se presentan habitualmente por no tratar adecuadamente el pezón doloroso. Son muy dolorosas y pueden sangrar.

Pasos a seguir:

  • Analgesia: hielo en la zona afectada.
  • Ablandar la costra con agua tibia antes de cada mamada y removerla con suavidad, así no habrá orificios tapados cuando el niño mama.
  • Aplicar la propia leche en la grieta después de cada mamada o crema de caléndula.
  • Exponer el pezón al aire y al sol unos 20 minutos por día.
  • Iniciar la mamada en el pecho menos dolorido y asegurar una posición correcta en la relación mama-bebé.

Mastitis: es la inflamación de la glándula mamaria como resultado, en general, de  infecciones por estafilococo. Suele empezar con fiebre alta y dolores musculares. Las causas más frecuentes son taponamientos inadvertidos de conductos; taponamientos mal resueltos o la extensión de una infección de la piel del pezón (grietas mal tratadas).

Pasos a seguir:

  • Analgesia.
  • Reposo en cama.
  • Seguir amamantando del pecho afectado y hacerlo con mayor frecuencia. Cuando termina la mamada extraer el resto de la leche. La única contraindicación para seguir amamantando del pecho enfermo es si sale pus (para verificar que sea pus, pasar un algodón por el pezón, si queda sobre el algodón, es pus).
  • Antes de empezar las mamadas o extracción, aplicar ducha o paños tibios para facilitar la salida de leche.
  • Antibióticos durante 10 días, como mínimo, bajo prescripción médica.

Medidas generales para prevenir problemas mamarios

  • Aire. Pezón seco y limpio.
  • Crema de caléndula.
  • Leche materna: tiene propiedades cicatrizantes, poner una gota en cada pezón y secar apantallando.
  • Variar las posiciones en que se da de mamar.
  • Buena adhesión boca-pecho. (Ver ilustraciones al pie de la nota).
  • Evitar tracción del pezón (poner el dedo en la comisura de la boca del bebé para desprenderlo y evitar tironeos). (Ver ilustraciones al pie de la nota).
  • Mamadas cortas y frecuentes. Aunque lo ideal es que no sobrepasen los 10 minutos y el bebé se alimente entre 8 a 12 veces en 24 horas, esto depende de las necesidades del niño.

Huelgas de amamantamiento o rechazo del pecho

Las huelgas de amamantamiento se manifiestan cuando el bebé rechaza el pecho y no quiere seguir amamantando. Existen diversos motivos y también existen soluciones

Motivo: La leche baja bruscamente y el bebé se atraganta, llora y no quiere seguir mamando.

Solución: Apenas se produce el atragantamiento, retirar al bebé del pecho, palmearle la espalda y que haga un provechito. Antes de ponerlo de nuevo al pecho, sacarse un poco de leche.

Motivo: El bebé tiene resfrío, angina u otitis.

Solución: El pediatra determinará la solución más adecuada.

Motivo: Se acostumbró a mamaderas que le dieron de vez en cuando.

Solución: Suprimir las mamaderas.

Motivo: El bebé se despierta a la noche y la mamá lo dejó llorar alguna vez.

Solución: Dar de mamar de noche, no se va a malcriar.

Motivo: Problemas de mudanza, enfermedad, duelo.

Solución: Buscar contención, apoyo, y si es necesario, ayuda de un profesional.

Motivo: Hubo separación madre-hijo: el  rechazo dura pocos días.

Motivo: La madre comió ajo u otros alimentos fuertes: el rechazo problablemente dure 2 días.

Motivo: Retorno de la menstruación: el rechazo probablemente dure entre 1 a 2 días.

Sugerencias generales para terminar con la huelga:

  • Mucho contacto madre-hijo, piel a piel.
  • Alzarlo, hamacarlo, cantarle, arrullarlo sin tratar de ponerlo al pecho.
  • Evitar mamaderas, darle líquidos -ya sea leche materna, jugos o agua- con cuchara o vaso.
  • Extraer la leche manual o mecánicamente hasta ablandar los pechos para no perder la producción láctea.
  • Ofrecer el pecho cuando está por dormirse o si se está despertando.
  • Todos estos problemas pueden tener solución. Con ganas, paciencia y la ayuda del médico tanto para la mamá como para el bebé, más la contención afectiva de la familia, es más fácil superarlos.

Nota supervisada por el Equipo Médico de Mamashelp

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