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La magia de la leche

La magia de la leche

¿Es magia? Podés decir que sí. La leche materna, por su composición y por el acto de amamantar, es el sistema más completo de alimento y crianza que podemos brindar a nuestros hijos.

La magia de la leche

¿Qué es la leche materna

Es una sustancia que corre a través del cuerpo las mamás que amamantan. Es pura, autosuficiente, y nutritiva. Está siempre disponible, a Ia temperatura perfecta. No se termina nunca, porque mientras está siendo tomada se repone inmediatamente. Usada en todo el mundo para criar a los niños, provee inmunidad contra muchas enfermedades. Provee vitaminas, minerales, carbohidratos, y agua. Ayuda a los bebés incansables a dormirse y a aquellos dormilones a despertarse. ¿Es magia? Podés decir que sí. La leche materna, por su composición y por el acto de amamantar, es el sistema más completo de alimento y crianza que podemos brindar a nuestros hijos

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La leche materna cambia permanentemente

Es una sustancia que cambia permanentemente para convertirse exactamente en lo que ellos necesitan. Nuestra leche es diferente al comienzo de cada mamada. Cuando el bebé tiene más hambre, contiene más proteínas y agua, más sustancia. Minutos más tarde cuando el bebé está relajado, aumenta su contenido de grasa y será digerida más lentamente. El sabor varía de acuerdo a lo que las mamás comemos. Los sabores frecuentes para nosotros, también lo serán para nuestro bebé. Primero, la leche, o calostro, están potenciados con proteínas y agentes inmunológicos. Luego cambia para convertirse en lo que sea que cada bebito necesite.

La leche materna  transmite anticuerpos

La leche para recién nacidos es diferente de aquella para niños más grandes, para quienes es un suplemento. Nuestra leche está compuesta por una cantidad de anticuerpos que luchan contra las infecciones. Cuando un virus entra en la madre, ella comienza a producir anticuerpos para contrarrestarlo, estos anticuerpos van también a su leche para que su bebé tenga protección contra la fiebre o resfrío presentes. Esta tal vez sea la única cura contra el común resfrío. Aparte de la sustancia de la leche, hay una cierta magia en el arte de amamantar. Está satisfaciendo su necesidad emocional y también la física. El está feliz, vos estás feliz.

Adaptado para la Revista "Mamando" Fuente: Rev. "New Beginnings" Vol 16 N° 1999

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