Más tarde o más temprano, llega el momento en que el bebé deja la teta. Esta decisión es importante, porque dejar de mamar significa muchas cosas, para la mamá y para el bebé. Una mayor independencia, un cambio en la relación, la pérdida de un espacio de intimidad entre ambos. Las necesidades del bebé deben estar en primer lugar, aunque también son importantes los sentimientos y las necesidades de los papás. Los consejos de la Fundación para la Lactancia Materna.